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sábado, 16 de abril de 2016

Autisexualidad para desubicades

Antes de que comencéis a leer, me gustaría remarcar que este no va a ser el típico artículo en el que me centro prácticamente en la educación sexual que deberían tener les niñes en el espectro. Hay mucha información sobre formas de educar sexualmente a niñes autistas en internet, e incluso podéis encontrar buena información en español.

Mi enfoque va a ser más interno. La mayoría de las cosas que he encontrado han sido escritas por alistas que no se han molestado en preguntarnos qué cosas nos influyen para vivir nuestra sexualidad. Aunque aciertan apuntando ciertos asuntos, fallan ignorando otros que resultan ser vitales. Esa es la perspectiva que quiero evitar.

Y no, no voy a entrar en detalles jugosos sobre mi vida íntima. Siento decepcionaros si esperábais el morbo.

Lo cierto es que nuestra sociedad es muy paradójica en lo que sexualidad se refiere, porque por un lado el mundo occidental está OB-SE-SIO-NA-DO con el sexo. Y aunque sea incluso redundante entrar en ejemplos, basta ver la televisión por unos minutos para encontrarse, como mínimo, un anuncio excesivamente erotizado o sexualizado sin venir a cuento.

Por otro lado, la sociedad que tanto idolatra el sexo también lo trata como un tema tabú del que se habla poco y mal. Os lo dice una cuya educación sexual por parte de sus neidres fue una simple frase que, para colmo, ni siquiera se puede relacionar con el tema. Así que sí, el tabú sigue vigente. Y si resulta que te sales de la norma de una forma notoria, como me ha tocado a mí, este tabú mezclado con el morbo hacia lo diferente crea un poderoso enemigo: la desinformación.

No pretendo convertiros en expertes de sexualidad autista. De hecho, ni yo misma soy experta sobre mi propia sexualidad. Pero me contento con eliminar para siempre cualquier tópico sin sentido que hayáis escuchado sobre nosotres.

¿Qué caracteriza a la sexualidad autista?
  • Les autistas experimentamos atracción romántica y deseo sexual de manera normal.
  • Les autistas queremos intimidad, ya sea romántica o sexual.
  • Les autistas somos más propenses a tener una pareja también autista.
  • Les autistas somos ligeramente más propenses que les neurotípiques a pertenecer al espectro arromántico y asexual. 
  • Se estima que el 40% de les autistas forma parte de la comunidad GODI (Géneros y Orientaciones Diversos e Intersexualidad). Sin embargo, este dato debe ser cogido con pinzas, puesto que no he encontrado una fuente fiable que lo confirme.

Nuestros principales obstáculos para llevar la vida sexual que queremos están relacionados con la comunicación y nuestra capacidad sensorial.

Aunque la educación sexual hoy en día necesita ser ampliamente revisada, lo cierto es que es muy importante ofrecer estrategias para que podamos comunicar nuestras necesidades a nuestro compañere sexual de manera apropiada. Además, en caso de que la capacidad sensorial de la persona en cuestión pueda suponer un problema para llevar una vida sexual plena, lo ideal sería buscar estrategias para que deje de ser un contra.

Asimismo, considero que es de vital importancia educar lo antes posible sobre el consenso, así como tácticas para evitar situaciones de abuso y depredadores sexuales, ya que por nuestra ingenuidad y una grave carencia de educación sexual que satisfaga nuestras necesidades reales tenemos más probabilidades de ser víctimas de abusos.

En resumen: lo básico que necesitamos es conocimiento y seguridad. A partir de ahí, ya solo nos falta encontrar a une compañere adecuade.

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